THINKING

Colombia: LA ALIANZA DEL PACÍFICO AVANZA, PERO ¿Y LA ECONOMÍA?

Colombia en medio del panorama del posconflicto, se ha encaminado hacia la búsqueda de herramientas que permitan la sostenibilidad económica y un crecimiento efectivo de la inversión, exportaciones e importaciones. Por ello dentro de los elementos contemplados para el fortalecimiento del país se encuentran los Tratados de Libre Comercio (TLC) y particularmente el acuerdo “Alianza del Pacífico”, que se presenta además como un llamado a la cooperación internacional y la integración latinoamericana.

La Alianza fue suscrita en el año 2011 con el propósito de aumentar el comercio y la cooperación entre México, Chile, Perú y Colombia y a la vez lograr una integración regional que permita un mayor y rápido acceso a las negociaciones y al mercado de los países del Asia – Pacífico, pues estos últimos han tomado el liderazgo en los procesos de encadenamiento comercial.

Dentro de los objetivos principales de este mecanismo de integración, se consagraron los siguientes:

  1. Construir, de manera participativa y consensuada, un área de integración profunda para avanzar progresivamente hacia la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas
  2. Impulsar un mayor crecimiento, desarrollo y competitividad de las economías de las Partes, con miras a lograr un mayor bienestar, la superación de la desigualdad socioeconómica y la inclusión social de sus habitantes
  3. Convertirse en una plataforma de articulación política, de integración económica y comercial, y de proyección al mundo, con especial énfasis al Asia Pacífico.

A hoy, luego de un año de haber entrado en vigencia el protocolo comercial de la alianza, es relevante analizar cuáles de estos compromisos se han adelantado y qué acciones efectivas se han materializado para estos propósitos. Encontramos así que se ha puesto en marcha la Plataforma de Movilidad Estudiantil y Académica, la integración de las bolsas de valores en el Mercado Integrado Latinoamericano (MILA); la eliminación de visas de turismo y negocios hasta por seis (6) meses; los acuerdos de vacaciones y trabajo y de cooperación consular; la apertura de siete (7) sedes diplomáticas compartidas (Argelia, Azerbaiyán, Ghana, Marruecos, Singapur, Vietnam y la Misión Permanente ante la OCDE en París) y dos (2) oficinas comerciales compartidas (Estambul y Casa Blanca); entre otros.

Adicionalmente, para contar con mayor estabilidad y previsibilidad en el financiamiento de los programas de cooperación en el corto y mediano plazo incluyendo aquellos de proyección de la Alianza del Pacífico bajo la modalidad de triangulación se previó la constitución del Fondo Común de Cooperación de la Alianza del Pacífico.

Sin embargo, dichos esfuerzos deben verse materializados en cifras, y en particular en los avances obtenidos en materia de exportación, importación e inversión en los países de la alianza.

No se puede dejar de lado ni obviar que las economías que conforman la alianza por naturaleza tienen aranceles bajos y por ello no es tan notorio el goce de preferencias sustanciales que permitan ventajas de nuevos productos en esos mercados.  Adicionalmente  ha de reconocerse que seguimos exportando los  mismos bienes de siempre: Minero-energéticos, plásticos e industrias básicas y finalmente que ni la movilidad de personas, (especialmente profesionales), ni la movilidad de capitales al interior de la región traerán consigo una transferencia de tecnología.

Estas imitaciones se ven reflejadas en la disminución del índice de competitividad del país. De acuerdo con el DANE, Colombia está en el puesto 57 de 63 países y durante el primer trimestre de este año las exportaciones cayeron 4%, obedeciendo a las menores ventas externas de aceites, grasas, cacao y otros productos alimenticios. Así las cosas, sin desconocer los esfuerzos que realiza el Gobierno Nacional para facilitar la productividad y la competitividad de los empresarios, es claro que se requiere la implementación de nuevos mecanismos que avancen hacia los propósitos de la alianza.

¿CÓMO VA EL SECTOR SALUD EN LA ALIANZA?

Buscando avances en la implementación de las políticas de la alianza, distintos sectores industriales están siendo analizados con el fin de promover mayores acciones que favorezcan a los cuatro países. Entre ellos, el sector farmacéutico ha venido avanzando en armonizar regulaciones en materia de suplementos alimenticios y productos farmacéuticos.

Respecto de los suplementos alimenticios hay un camino avanzado. En el marco de la XVII Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores y de Comercio del bloque, realizada en Ciudad de México el 1 de Junio de 2017, se logró concluir las negociaciones del anexo del capítulo de obstáculos técnicos al comercio.

Entre los principales puntos acordados se destacan los siguientes: una definición común para estos productos (alimenticios); armonizar los requisitos legales y tiempo de tramitación sanitaria; otorgar un certificado que garantice la implementación de un sistema de calidad; la información mínima que debe contener la etiqueta; y armonizar un listado de las declaraciones de propiedades nutricionales y saludables de los ingredientes. Al respecto el Ministerio de Salud y Protección Social, en conjunto con el INVIMA y el Instituto Nacional de Salud, han mostrado algún interés en la formalización y cumplimiento de estos compromisos, sin que a la fecha los mismos se hayan materializado.

Sobre el anexo de productos farmacéuticos, que actualmente está en una etapa muy avanzada, tener regulaciones comunes permitirá facilitar todos aquellos procedimientos relacionados con el registro, inscripción y comercialización, lo cual se traducirá en un mejor acceso de la ciudadanía a medicamentos de calidad, seguros y eficaces.

Se espera que dentro de los propósitos propios de los países de la Alianza, estas disposiciones se cumplan y se fortalezcan en aras de expandir las negociaciones y el fomento de la exportación e importación de bienes no minero energéticos, así como garantizar mínimos comerciales en relación con los 13 acuerdos comerciales vigentes con 49 países que permitirán a Colombia enfrentar una zona de libre comercio como la que se espera se anuncie en Cali en el mes de julio de este año.

¿Y LAS EXPORTACIONES COMO VAN?

Si analizamos los productos que son exportados entre los países de la alianza, encontramos que los más predominantes son los siguientes:

Conforme a lo anterior, según cifras del Ministerio de Comercio Industria y Turismo en el 2016 sumaron 989 millones de kilos de los 6.628 millones de kilos exportados (Dejando por fuera los productos minero energéticos). De igual manera, entre enero y abril de 2017 el país vendió a los tres países bienes por US$914,8 millones, de los cuales US$700 millones corresponden a bienes no minero energéticos. Todo esto orientado a combatir la baja en el índice de competitividad del país en los distintos sectores de la industria.

Teniendo en cuenta la caída del precio del petróleo y las medidas que el Gobierno se ha forzado a implementar con el fin de brindar estabilidad a la economía, teniendo en cuenta la dependencia de ese tipo de actividad; actualmente el país tiene como prioridad fortalecer las exportaciones de bienes no minero energéticos, lo cual se ha materializado en las siguientes cifras:

PRÓXIMOS PASOS DE LA ALIANZA

El Gobierno Nacional busca incrementar el uso de las llamadas Ventanillas Únicas de Comercio Exterior (Vuce) para reducir los tiempos y costos en los puertos del país a la hora de importar o exportar mercancía. Esto propone la eliminación de barreras no solo económicas sino de acceso a estos mercados, simplificando los trámites, accediendo a las ventajas de la tecnología permitiendo la implementación virtual y facilitando la documentación requerida para la legalidad de los trámites.

Otros de los objetivos para próxima implementación es el intercambio en tiempo real del certificado de origen. Actualmente, ya se suscribió un Acuerdo de Reconocimiento Mutuo de firmas digitales entre los cuatro países y la meta es que este año, se transmita este papel en forma virtual. Adicionalmente, se espera que para el 2018 se pueda presentar la declaración de aduanas de manera virtual. El objetivo final es que todas las operaciones realizadas entre los cuatro países de la Alianza sean totalmente digitales, reduciendo no solamente tiempos sino también costos.

El acuerdo de la Alianza del Pacífico es un ambicioso proyecto que permite una coalición regional para el incremento de beneficios arancelarios y comerciales entre países; a hoy el 92% de los bienes que se comercializan en la Alianza del Pacífico ya lo hacen con cero aranceles y el restante 8% tienen plazos de entre tres y 17 años para obtener el mismo beneficio. Se espera de esta forma seguir impulsando los encadenamientos productivos entre los empresarios de los países miembros, para abrir la puerta a la exportación de otros productos y crecer en la competitividad regional, apuntando hacia coaliciones con los países del Asia Pacífico.