THINKING

“Colombia Repunta”: ¿Estrategia o “Cortina de Humo”?

¿En qué consiste lo propuesto por el Gobierno?

En medio de la coyuntura política (léase “corrupción”), económica y social que afronta el país, apenas comenzando a vivir el pos-conflicto e iniciando la implementación de la Reforma Tributaria, el Gobierno Nacional lanzó el pasado 14 de febrero el Plan “Colombia Repunta”, una estrategia creada para fortalecer el crecimiento económico.

El ambicioso plan del Gobierno parece una re-edición de los llamados “Pipes” o Planes de Impulso a la Productividad y el Empleo, que apuntaron al crecimiento de varios sectores de la economía mediante la estimulación del sector público y el sector privado para generar recursos y a su vez empleo, en vivienda, turismo, industria, obras civiles, agricultura y educación.

“Colombia Repunta” ha prometido una inversión de 40,3 billones de pesos en sectores estratégicos con el objetivo de cumplir con la meta de crecimiento del 2,5 por ciento en el Producto Interno Bruto (PIB), a través de las siguientes medidas:

Generar 765.000 empleos formales, por medio de exenciones tributarias para quienes desarrollen pequeñas y medianas empresas.  Si un emprendedor monta una empresa pequeña pagará tarifa “cero” durante 10 años.

Continuar con el crecimiento del sector de la construcción mediante programas como “Mi Casa Ya” o similares, así como mediante la estimulación de inversiones nacionales y extranjeras en hoteles en zonas de conflicto, con veinte años de exención de impuesto de renta en ciudades con menos de 200.000 habitantes.

Generar 3.400 partidas para los sectores industriales y agro, incluyendo la posibilidad de fijar un IVA de menor valor. Entre los bienes que se beneficiarán de esta medida, se encuentran máquinas trilladoras, ordeñadoras y tractores, transformadores eléctricos, motores eléctricos, aparatos de medición, equipos de laboratorio, insumos para la industria química y para la fabricación de medicamentos, generadores, válvulas y materiales para la construcción de vivienda, entre otros.

Destinar 4 billones de pesos para el posconflicto y de esos por lo menos 1.3 para vías terciarias.

Eliminar aranceles a más de 3 mil productos para la industria de salud y agricultura, ahorrándole costos a los empresarios.

¿Cómo se va a lograr?

Muchas de las medidas de “Colombia Repunta” ya se encontraban contempladas en la Reforma Tributaria. Por ejemplo, la tarifa del impuesto sobre utilidades de las empresas del 40 por ciento en 2017 con reducción de 3 puntos para 2018, la deducción plena del IVA a bienes de capital (materias primas y maquinaria) como los mencionados, la tarifa unificada para zonas francas en 20 por ciento sin pago de parafiscales, y los beneficios tributarios para hotelería y turismo en pequeñas ciudades y municipios con el fin de fomentar el turismo.

Igualmente, los 6.2 billones que se pretenden recaudar con los aumentos estimados en la reforma tributaria para el desarrollo de programas sociales (educación, salud, vivienda, etc.), ya se encontraban contemplados.

Así las cosas, el andamiaje jurídico que se requiere para ejecutar el Plan se ha venido construyendo desde el pasado mes de octubre de 2016 con el trámite que exigió la reforma tributaria. No obstante, como “Colombia Repunta” incluye muchos asuntos que tienen destinación específica hacia algunos sectores de la economía, corresponderá a diversos Ministerios la implementación de la normatividad a través de decretos.

Sin embargo, no hay que olvidar algunas advertencias que al respecto hizo el Presidente del Banco de la República, Juan José Echavarría, en el sentido de que “…hay desafíos como el de ahorrar más, que exigen una reforma pensional. También es necesario innovar más, lo que implica una regulación del comercio”. Este tipo de reformas, eminentemente deben ser tramitadas a través de leyes que aprueba el Congreso de la República, las cuales comenzarían a adelantarse en lo que queda de la legislatura 2016 – 2017.

¿Qué deben esperar los sectores productivos de “Colombia Repunta”?

Se espera que el nuevo Plan de reactivación económica sea aún más efectivo que sus los resultados de los “Pipe” en los años 2013 y 2015, pues los propósitos planteados son mucho más ambiciosos.

El Pipe 2015 buscó generar 323.920 empleos, mientras que Colombia Repunta habla de más de 760.000, compartiendo la intención de incrementar la inversión pública en infraestructura educativa y vías, impulso al sector agropecuario, a la vivienda rural y urbana, y a un mejor aprovechamiento de las regalías. También se incluían medidas sectoriales en industria y comercio y turismo, por lo que, aunque no resulta novedoso, sí es más ambicioso.

Así mismo, las evaluaciones de resultado e impacto del Pipe del año 2013 indican que sí se logró una disminución en los precios de insumos industriales y en materia arancelaria. Por el contrario, con el Pipe del año 2015, ANIF indicó que la inversión propuesta en ese momento solo significó un ejercicio de prioridades presupuestales, sin que generara un incremento de recursos en los diferentes planes.

Se espera que “Colombia Repunta” cumpla con la meta no solo de inversión, sino de aumento en recursos fijados, y consecuentemente se alcancen los propósitos establecidos en materia de empleo, educación, vivienda, industria, comercio y turismo, principalmente.

Causa interés y curiosidad que en medio del escándalo político y social desatado por los diversos hechos de corrupción, el Gobierno plantee una estrategia orientada a la inversión, la participación extranjera, el acceso a distintos mercados y el crecimiento empresarial, sin incluir una reforma de fondo que ponga en cintura la corrupción tanto en el sector público como en el privado.

El Gobierno no solo debe articular una serie de actuaciones, en el marco de la implementación de la Reforma Tributaria como herramienta que permitirá desarrollar gran parte de las medidas contempladas en “Colombia Repunta”, sino que debe diseñar mecanismos para reducir la corrupción.

El Gobierno no debe olvidar que actualmente el país se encuentra en proceso de admisión ante la OCDE lo que implica priorizar la problemática de la corrupción antes de proponer estímulos a la inversión en sectores claves como infraestructura, que a la luz de la OCDE requieren marcos regulatorios que lo blinden de las malas prácticas.

Finalmente cabe indicar que “Colombia Repunta” se presenta como nueva bandera del Gobierno Nacional, en un período claramente pre-electoral en el que ya se empiezan a concretar las primeras alianzas políticas y en el que la problemática económica emerge como una amenaza para la continuidad del proyecto político de Juan Manuel Santos.